Mucho cuidado con las hipotecas en 2013-2014

Hola! En el post de hoy quiero realizar una pequeña pero contundente advertencia a cualquiera que esté planteándose meterse en una hipoteca apretándose el cinturón. La razón es que meterse hoy en día en una hipoteca es una trampa o incluso una bomba de relojería.

Pagando las hipotecas

Estamos ante los tipos de interés del Euribor más bajos de la historia, bailando muy poco por encima del 0,50%. Sin embargo, los españoles estamos pagando más de un 4% por las hipotecas que contratamos. El peligro de las hipotecas actuales se encuentra en el gran diferencial que aplican los bancos en el entorno económico actual. Con este diferencial, cuando la economía europea se desmarque de la crisis, los pobres ciudadanos que se hayan ajustado el cinturón para caber en una de estas hipotecas vivirán un gran drama.

Por ejemplo, una hipoteca actual con un diferencial del 3,00% con un Euribor en 0,50% está pagando actualmente 3,50% de interés por su deuda, pero en un entorno económico futuro con el Euribor al 5% como en 2008 por poner un ejemplo el interés de la deuda se convertiría en un aplastante 8%.

Comparemos dos préstamos de 100.000€ con estos dos diferenciales a 20 años:

A) 3,50% –> Cuota mensual a pagar 579,96€ mensuales

B) 8,00% –> Cuota mensual a pagar 836,44€ mensuales (44,22% más)

Dinero extra a pagar al año: 3.077,76€

Como podemos comprobar, meterse en una hipoteca actualmente no es barato, y además puede salir bastante caro. Por lo tanto, estamos hablando de una situación bastante crítica que empeorará con la salida de la crisis económica. Nos enfrentamos a una futura crisis repleta de dramas hipotecarios.

Principios básicos de la política monetaria

En la política monetaria existen muchos términos financieros que se asocian a la economía de un país y que independientemente de nuestra profesión o negocio conviene saber. Por ejemplo, conocer el cambio de divisas oficial de un país con respecto a otro, nos ayuda a entender el valor de una moneda en el mercado internacional, así como su fortaleza o su debilidad.

La política monetaria es la forma de buscar la estabilidad y prosperidad económica a través de la cantidad de dinero disponible en el país y el precio del crédito. La cantidad de dinero que circula en la economía puede alterarse gracias a la modificación de los tipos de interés. Modificando los tipos al alza favorece el ahorro mientras que al modificarlos a la baja se produce una mayor circulación de dinero (en términos teóricos). Hoy en día existe una gran diferencia entre los tipos de interés entre diferentes países, véase la Unión Europea con un interés del 0,50% contra el aplastante 7.5% que se otorga en Brasil o en la India. También existen grandes tipos en países como Venezuela, cuyos tipos se disparan al más del 15% por culpa de la inflación y la inestabilidad monetaria.

Sede del Banco Central Europeo, encargado de la política monetaria de la Unión Europea
Sede del Banco Central Europeo, encargado de la política monetaria de la Unión Europea

Hay varios aspectos a considerar cuando tocamos el tema de la economía, los factores que influyen sobre ella y la forma en la que los gobiernos toman medidas para evitar posibles crisis financieras. Por consiguiente, para entender la política monetaria de un país es necesario saber que sus objetivos son los de promover el empleo al máximo, así como mantener los precios estables y las tasas de interés en niveles moderados a largo plazo.
A través de la implementación de una política monetaria eficaz, el Banco Central de un país puede mantener los precios estables, lo cual permite establecer condiciones favorables para el crecimiento económico a largo plazo y mantener los índices de empleo en terreno positivo. Para conseguir esto generalmente se recurren a tres instrumentos en la política monetaria: Las operaciones de mercado abierto, Las tasas de descuento y los requisitos de reserva.

 

El alquiler de viviendas como negocio

Mucha gente se muestra poco interesada en invertir en los mercados inmobiliarios con el fin de alquilarlos en suelo europeo. Pero no siempre es el caso en el resto del globo. En lo que todo el mundo estará de acuerdo es en que antes, se podía comprar una vivienda, alquilarla, y venderla a los pocos años para obtener grandes rentabilidades en países como España, Italia, Malta, Chipre… Aunque nada como España durante el boom inmobiliario.

Cartel de alquiler de vivienda

En la actualidad, el mercado inmobiliario está en un nuevo punto de partida: En España reina la incertidumbre y los bancos tienen en su poder una increíble cantidad de viviendas que no están ni a la venta ni en alquiler, hablamos de decenas de miles de viviendas en «Stand By». En los Estados Unidos se augura un nuevo boom de los precios de la vivienda, algunos expertos como Zillow señalan un posible aumento en los precios de hasta un 22%. En América Latina podemos encontrar buenas oportunidades de compra y alquiler, como antaño, aun existen auténticas gangas con respecto a propiedades en alquiler y el terreno para edificar sigue siendo una oportunidad de oro en algunas zonas de  Sudamérica. Los más excéntricos hasta se hacen con islas o archipiélagos en Brasil, Chile, Colombia…

En definitiva, nos encontramos en un momento difícil para decidir en qué invertir. No obstante, algunos movimientos macro-económicos como la bajada de interés a los depósitos o la incertidumbre de las bolsas de valores incitan a los inversores a pasarse a negocios más clásicos y con menos incertidumbre. Veamos las ventajas y las desventajas de este tipo de inversión:

Ventajas:

  • Con un buen inquilino es una fuente de ingresos constante y requiere poco control.
  • Además de lo que se gana con el alquiler, el precio de las viviendas tiende a subir a largo plazo, por lo que se pueden generar ingresos también por la revalorización de la vivienda.
  • Se puede terminar la inversión con cierta flexibilidad vendiendo la casa.

Desventajas:

  • Tener una vivienda conlleva costes que merman la rentabilidad.
  • La rentabilidad puede ser muy escasa o incluso inexistente si bajan los precios de la vivienda o si hay problemas con el inquilino.
  • El tiempo necesario para recuperar lo invertido es muy largo (unos 10-25 años)
  • La inversión necesaria no está al alcance de cualquier inversor (Esta inversión no puede realizarse con 20.000€, por ejemplo)
  • Existen otros riesgos, como que aparezcan costes inesperados.

Llega el efecto Chipre: ¿Debemos temer a los depósitos?

Hoy vamos directo al grano con una noticia internacional: El rescate del Estado Chipriota por valor de unos 17.000 millones de euros es necesario para evitar un colapso bancario que expulsaría a Chipre del euro y le haría insolvente ante sus acreedores internacionales.

La bandera de Chipre

¿Cuáles son los problemas?

Parece mentira pero así es: 17.000 millones de euros es calderilla para la eurozona. El problema reside en que si se inyecta todo este dinero a Chipre, el país pasaría a estar endeudado por el doble de su Producto Interior Bruto (200%)

Chipre no posee instrumentos financieros suficientes para recaudar ese dinero sin coger nada de los grandes depósitos que allí se encuentran. Pero tocar los depósitos supone un problema: La huida generalizada del ahorrador medio como tú y yo, lector, que no estaríamos dispuestos a ahorrar para que encima nos tasen por ello, y lo que es más grave para Chipre: El fin de un bonito paraíso fiscal. Qué clase de magnate pondría su dinero sabiendo que le van a hacer un corralito para quitarle un 10%. Y si Chipre se queda sin su bullicioso dinero extranjero, no le queda mucho más sobre lo que sostenerse.

Pero…

¿Debemos temer a los depósitos?

Todo el mundo sabe, mi querido lector, que hay que tener al ciudadano contento. Ya ha dicho en España el Ministro de Economía y Competitividad Luis de Guindos que «los depósitos de menos de 100.000€ son sagrados«, también se lo han pensado en la Unión Europea, y te lo digo yo desde mi blog: Si nos tasan un solo céntimo mal tasado, no ahorramos, y si no ahorramos, se derrumban la mayoría del las columnas sobre las cuales se edifica el sistema financiero de cualquier país. No debemos estar preocupados, ni temer en absoluto, a los depósitos bancarios. Sí que es recomendable tener ahorros en otros activos, ya sea en oro, inmuebles, terrenos, renta fija, acciones en bolsa, y algo bajo el colchón.

La situación de Chipre es extraordinaria. Estamos hablando de un país-monedero cuyo sistema financiero es completamente distinto al que cualquier otro país hispanoamericano estaría acostumbrado. Resalto unas palabras más del Ministro de Economía español encontradas en la prensa esta mañana, de el diario El Economista:

El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, ha recalcado que la situación de Chipre es «especial y única» por la sobredimensión de su sistema bancario en relación a su tamaño, por lo que la decisión del Eurogrupo de poner en marcha un ‘corralito’ para garantizar la devolución de las ayudas europeas también los es.

Así lo ha indicado en declaraciones a los medios en los pasillos del Senado, dónde ha asegurado también que España ha defendido activamente en el seno del Eurogrupo que, de acuerdo con la normativa europea, los depósitos de menos de 100.000 euros «son sagrados» y que, como finalmente ha planteado la UE, no deben ser objeto de ninguna quita.

Nuevo informe del Banco de España

Según el informe del Banco de España la deuda pública ha batido todos los récords creciendo este trimestre (2012) el 14 por  ciento y alcanzando nivel del 75, 9 por ciento del producto interior bruto.

Está muy cerca del nivel del año 1913 cuando llegó a 76,7 por ciento según el Fondo Monetario Internacional (si no lo ha sobrepasado ya a las alturas de febrero de 2013)

En otras palabras, España no estaba tan endeudada desde hacía un siglo. En cifras, la deuda soberana de España es de 804, 388 millones de euros. Creciendo sobre todo en la administración central y estabilizándose en las autonomías.

Uno de los motivos de la diferencia del comportamiento de la deuda entre el estado y las comunidades autónomas es la puesta en marcha por parte del gobierno del plan del pago a los proveedores que pesa sobre la deuda estatal pese a que son las comunidades y ayuntamientos que deberán al fin pagar la deuda.

De los más de 800.000 millones al estado corresponden más de 615.000 millones de euros, siendo el resto el endeudamiento autonómico. La deuda española se disparó bruscamente durante la crisis. La desconfianza de los mercados después de los rescates de Grecia, Irlanda, y Portugal y problemas de liquidez del sistema bancario español provocaron graves problemas de autofinanciacion y obligaron al gobierno a acudir con más fuerza a los mercados externos.