El alquiler de viviendas como negocio

Mucha gente se muestra poco interesada en invertir en los mercados inmobiliarios con el fin de alquilarlos en suelo europeo. Pero no siempre es el caso en el resto del globo. En lo que todo el mundo estará de acuerdo es en que antes, se podía comprar una vivienda, alquilarla, y venderla a los pocos años para obtener grandes rentabilidades en países como España, Italia, Malta, Chipre… Aunque nada como España durante el boom inmobiliario.

Cartel de alquiler de vivienda

En la actualidad, el mercado inmobiliario está en un nuevo punto de partida: En España reina la incertidumbre y los bancos tienen en su poder una increíble cantidad de viviendas que no están ni a la venta ni en alquiler, hablamos de decenas de miles de viviendas en «Stand By». En los Estados Unidos se augura un nuevo boom de los precios de la vivienda, algunos expertos como Zillow señalan un posible aumento en los precios de hasta un 22%. En América Latina podemos encontrar buenas oportunidades de compra y alquiler, como antaño, aun existen auténticas gangas con respecto a propiedades en alquiler y el terreno para edificar sigue siendo una oportunidad de oro en algunas zonas de  Sudamérica. Los más excéntricos hasta se hacen con islas o archipiélagos en Brasil, Chile, Colombia…

En definitiva, nos encontramos en un momento difícil para decidir en qué invertir. No obstante, algunos movimientos macro-económicos como la bajada de interés a los depósitos o la incertidumbre de las bolsas de valores incitan a los inversores a pasarse a negocios más clásicos y con menos incertidumbre. Veamos las ventajas y las desventajas de este tipo de inversión:

Ventajas:

  • Con un buen inquilino es una fuente de ingresos constante y requiere poco control.
  • Además de lo que se gana con el alquiler, el precio de las viviendas tiende a subir a largo plazo, por lo que se pueden generar ingresos también por la revalorización de la vivienda.
  • Se puede terminar la inversión con cierta flexibilidad vendiendo la casa.

Desventajas:

  • Tener una vivienda conlleva costes que merman la rentabilidad.
  • La rentabilidad puede ser muy escasa o incluso inexistente si bajan los precios de la vivienda o si hay problemas con el inquilino.
  • El tiempo necesario para recuperar lo invertido es muy largo (unos 10-25 años)
  • La inversión necesaria no está al alcance de cualquier inversor (Esta inversión no puede realizarse con 20.000€, por ejemplo)
  • Existen otros riesgos, como que aparezcan costes inesperados.

Acerca de Juan Luis de Mateo

¡Hola! Soy Juan Luis de Mateo, graduado en Administración y Dirección de Empresas y enamorado de la economía y de los mercados. No olvides participar en la sección de los comentarios, y siéntete libre de preguntar todas tus dudas: ¡Este es un espacio para pensar, debatir y aprender!

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