Los riesgos de no gestionar un despido

En las pequeñas y medianas empresas, la gestión de los empleados es vital ya que suponen, en términos generales, un porcentaje elevado de los gastos fijos de la empresa. España es una economía muy regulada en el ámbito laboral, y existe una gran protección hacia el trabajador, especialmente a la hora del despido. Despedir a un empleado en España tiene uno de los costes más altos de toda la Unión Europea, solo por detrás de Grecia en los últimos años, antes de emprender las reformas. Aunque este sistema tiene sus ventajas y sus desventajas para el trabajador, hoy hablaremos desde el punto de vista de la empresa.

Las empresas pueden necesitar despedir a sus trabajadores por motivos diferentes: Cambio en el rumbo estratégico de la empresa, pérdida de relevancia de un puesto de trabajo, falta de ingresos o pérdidas continuadas, ineficacia de un trabajador… Muchas veces surgen dudas sobre el tipo de despido: Cuándo es improcedente y cuando no, la cuantía que se deberá abonar en caso de despido, los problemas legales que pueden surgir a razón de un despido… En este despacho de abogados de Madrid explican detalladamente todos los procesos relacionados con el derecho laboral.

No gestionar correctamente un despido puede resultar en costes exagerados para la empresa. Existen casos de dueños de pequeñas empresas que despiden trabajadores con mucha antigüedad de forma incorrecta, y cuando se determina que el despido es improcedente, se genera un auténtico problema de generación de flujo de caja y se puede llegar a situaciones extremas como el concurso de acreedores o con titulares de noticia casi esperpénticos: “Empresario de Madrid pide hipoteca para pagar un despido”. Aunque normalmente no se den situaciones tan complicadas, una mala gestión del despido puede generar sobrecostes que perjudiquen los beneficios anuales de la empresa. Este problema lo tienen tanto las grandes empresas del IBEX como la pequeña peluquería de tu barrio.

Para solucionar este problema y otros que suelen surgir con los empleados (además del despido y la contratación, que son dos puntos de fricción habituales, existen miles de problemas que pueden surgir: seguridad en el trabajo, reclamación de derechos, subvenciones, EREs, permisos, conflictos, incapacidades…) las empresas suelen contratar cobertura legal. Como es lógico, las grandes y medianas empresas tienen una cobertura mayor y cuentan a menudo con servicios de abogados muy especializados o con su propio departamento legal en la empresa. Sin embargo, las PYMES pueden protegerse también. Si se cuenta con un solo empleado basta con estar informado, y si se cuenta con pocos empleados lo habitual suele ser acudir a un abogado laboral cuando se va a producir el despido, y contar con un asesoramiento puntual (en las grandes empresas el asesoramiento suele ser continuado, y las empresas pagan cuotas mensuales a despachos para obtener cobertura en varias ramas de la ley (mercantil, laboral, penal, inmobiliario…). Pero nunca debe forzarse un despido sin información previa de los problemas que pueden acarrearle a la empresa, aunque el empleado se haya ganado a priori su despido y todo indique hacia un despido procedente: Siempre se puede reclamar y podrían existir interpretaciones de la ley no contempladas por alguien inexperto en el ámbito legal.

Por último, para gestionar un despido correctamente no solo basta con los servicios legales oportunos. El despido es un conflicto como otros muchos en una empresa, y una buena comunicación entre empleado y empleador pueden convertir un posible trámite infernal y eterno para ambas partes en una situación mucho más cordial y eficaz. Las habilidades de resolución de conflictos pueden y deben utilizarse en la medida de lo posible. Tampoco basta con fijarse en el resultado directo de un despido, también hay que ver los efectos secundarios que se pueden generar. Si la plantilla es grande y se despiden a muchos empleados, ¿qué opinarán los demás sobre la estabilidad de su trabajo? Si la plantilla es reducida, es probable que haya una buena comunicación entre los empleados, y relaciones informales entre ellos. Un despido podría afectar negativamente al resto de empleados e incluso dañar la relación del empleador con el resto de empleados.

Acerca de Juan Luis de Mateo

¡Hola! Soy Juan Luis de Mateo, graduado en Administración y Dirección de Empresas y enamorado de la economía y de los mercados. No olvides participar en la sección de los comentarios, y siéntete libre de preguntar todas tus dudas: ¡Este es un espacio para pensar, debatir y aprender!

2 pensamientos sobre “Los riesgos de no gestionar un despido

  1. Buenos días. En estos momentos estoy iniciando un proyecto de empresa prácticamente definido pero me inquietaba enormemente la gestión del personal y cóm enfrentarme a un posible despido. Este post de hoy me ha resultado extraordinariamente útil y, sobre todo, me ha quitado un peso de encima.
    Muchas gracias por sus valiosas orientaciones.

  2. Enhorabuena pro el artículo, es claro y conciso, además no deja lugar a dudas. Mi opinión es qué debe haber precaución cuando se gestiona un despido por las dos partes ya que es relativamente sencillo vulnerar algún tipo de derecho y eso puede acarrear consecuencias legales que no serán favorables ni a la empresa ni por supuesto al trabajador.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*