Posicionamiento en Google: fuente de valor en la economía digital

Hace poco más de dos décadas, nadie en su sano juicio apostaba por la revolucionaria idea de un singular emprendedor que dejó su trabajo en Wall Street para vender libros en línea cuando todavía no existía ni lo que hoy conocemos como «Wifi». Hoy en cambio es posible pedirse un burrito en un par de clicks y que mágicamente aparezca en la puerta de tu casa al cabo de unos minutos. Con este cambio, Jeff Bezos se convirtió en uno de los hombres más ricos del planeta, y casi todo el planeta se encuentra hoy conectado.

El intercambio de bienes y servicios utilizando los canales digitales se ha extendido de forma masiva, y cada año, los comerciantes online consiguen vender entre 3 y 5 billones de dólares estadounidenses al año. Para conseguir ventas se necesita dirigir la oferta hacia los clientes potenciales, y fruto de esta necesidad Google se ha erigido como el buscador dominante en casi todo el mundo (cuenta con más del 99% de market share en España). Los anunciantes que desean vender por Internet necesitan obtener visitas de las dos formas principales que existen en la actualidad: las redes sociales, donde los usuarios pasan tiempo relacionándose y explorando contenidos, y los buscadores, donde los usuarios introducen los datos que desean encontrar y Google realiza la magia. ¿La magia? Sí, la magia. Nadie sabe exactamente qué mecanismos realiza el gigante de Silicon Valley para posicionar una página primera o última, por lo que los que desean vender online tienen tres opciones para conseguir visitas:

  1. Experimentar e investigar cómo posicionar en Google.
  2. Contratar a expertos de posicionamiento en Google.
  3. Pagar a Google por publicidad relacionada con la búsqueda realizada.

Experimentar con el posicionamiento en Google es una tarea ardua y costosa, pero puede procurar recompensas a largo plazo para la persona que quiera aprender a posicionarse con el riesgo y la dificultad de saber que Google actualiza sus metodologías con el tiempo, y lo que servía anteriormente para estar bien posicionado puede no servir en el futuro. Recurrir a expertos garantiza resultados a medio plazo, ya que son personas que tienen gran destreza y están «al día» con las técnicas de posicionamiento, pero por contra cuestan recursos y existe el riesgo de contratar a alguien no profesional que pueda acabar dañando el posicionamiento de la página. Por último, poner publicidad en Google garantiza el éxito: Las personas buscarán lo que quieren y aparecerá el anuncio deseado, facilitando ventas y visualizaciones al contenido publicitado. Sin embargo, este canal es mucho más costoso (como contratar publicidad convencional) y tiene el grave inconveniente de no ser recurrente en el tiempo, ya que una vez se gastan los recursos en los anuncios, nadie más vuelve a visitar la página en el futuro.

El posicionamiento en Google se ha convertido así en una fuente de valor inestimable en la economía digital. No sólo mueve millones de dólares en publicidad para beneficio directo de Google, sino que genera valor a lo largo de toda la economía digital permitiendo a los comerciantes posicionar y vender sus productos, y a los usuarios encontrar con mayor facilidad lo que estaban buscando. Tan fuerte es el valor que genera Google que podría decirse que ha revolucionado la manera de encontrar la información en el mundo. Ya no se utiliza la enciclopedia, pues cualquier definición se encuentra en la red a un puñado de teclas de distancia. Ya nadie necesita un GPS en el coche existiendo una alternativa gratuita y superior como Google Maps. Todos los servicios extra que ofrece Google (como el correo Gmail, los calendarios, etc.) son servicios añadidos por parte de la empresa para que el usuario siga utilizando constantemente el servicio de búsqueda en su día a día, añadiendo aún más valor al usuario y todo a cambio de seguir estando en lo más alto, alimentando el motor de economía digital.

Acerca de Juan Luis de Mateo

¡Hola! Soy Juan Luis de Mateo, graduado en Administración y Dirección de Empresas y enamorado de la economía y de los mercados. No olvides participar en la sección de los comentarios, y siéntete libre de preguntar todas tus dudas: ¡Este es un espacio para pensar, debatir y aprender!

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